Más de ocho siglos guardando la memoria de Navarra
Un testigo vivo de la historia
Situado en el corazón de la villa, el Castillo de Cortes ha sido a lo largo de los siglos fiel testigo del devenir histórico del lugar y sus gentes. Sus orígenes se remontan a la época de dominación musulmana, y en 1128 ya aparecen las primeras referencias documentadas.
Su posición estratégica, junto a la frontera con Aragón, lo convirtió en una de las principales fortalezas medievales del Reino de Navarra, escenario de acontecimientos históricos y residencia temporal de reyes navarros.
De fortaleza a palacio señorial
A partir de 1234
En 1462
Entre 1562 y 1634
En el siglo XIX fue reformado con estilo neogótico por los Condes de Zaldívar, como aún muestran sus ventanales apuntados y los ambientes románticos de su interior.
Escenario de reyes, alianzas y decisiones que marcaron el Reino
Protagonista de grandes momentos
El castillo está estrechamente ligado a la figura de Carlos III el Noble, quien se hospedó en él en numerosas ocasiones durante sus cacerías.
Fue también escenario de la histórica entrevista entre Carlos III y Martín el Humano, rey de Aragón, cuando se acordó el matrimonio de Blanca de Navarra con el heredero aragonés.
En 1464, en sus muros, Fernando el Católico fue nombrado Lugarteniente para Las Cortes de Zaragoza, hecho recordado en una lápida que aún se conserva en la fachada.
Un conjunto monumental que conserva su esencia medieval
Arquitectura y espacios
El Castillo de Cortes es un inmueble de gran complejidad, con una superficie construida de más de 4.500 m². Conserva la disposición original:
- Un amplio perímetro amurallado en torno al patio de armas.
- La vivienda señorial en el flanco occidental.
- Una torre prismática en el lado sureste, coronada por almenas y matacanes. Visitas próximamente
- En la parte posterior, la antigua huerta reconvertida en parque municipal.
El interior del castillo conserva parte del mobiliario original y una valiosa colección de pinturas pertenecientes a Los Duques de Miranda. Estas obras abarcan distintos estilos y escuelas, desde el siglo XVI hasta el XIX, convirtiendo al Castillo en un espacio donde arquitectura, historia y arte conviven.
Reconocimiento y propiedad
El 2 de febrero de 1993 el Castillo de Cortes fue declarado Bien de Interés Turístico Cultural en la categoría de Monumento.
En 1997, el Ayuntamiento de Cortes adquirió el castillo, su huerta y el antiguo cuartel de la Guardia Civil, garantizando así la preservación y futuro del edificio.